Musicoterapia activa

La musicoterapia activa, en el sistema turco de musicoterapia (modelo Dr. Oruç Güvenç), consta básicamente de dos técnicas: los movimientos arquetípicos y la danza baksi, bastante similares pero que difieren ligeramente en su aplicación.

Movimientos arquetípicos

Los movimientos arquetípicos forman parte de la musicoterapia activa y fueron desarrollados por el Dr. Rahmi Oruç Guvenç y el psicólogo Gerhard Kadir Tuçek (director de la Escuela Austríaca de Musicoterapia Oriental). Implementado en numerosos hospitales y centros terapéuticos europeos, el objetivo principal de este enfoque es ayudar a cambiar el estado de ánimo de la persona y facilitar su adaptación a un estilo de vida saludable. Sirven también para desarrollar habilidades motrices en determinados tipos de pacientes. Pueden ser realizados también por personas sin ninguna patología, con el objetivo del bienestar y la integración del cuerpo y la psique.

Mientras el músico o los músicos interpretan con instrumentos musicales tradicionales un repertorio de música turca de Asia Central, basado en escalas pentatónicas y semi-pentatónicas, las personas ejecutan movimientos equilibrados de forma continua y constante, descansando brevemente entre cada movimiento.

SEQÜENCIA DE LOS MOVIMIENTOS:

1.- Primer movimiento: Mientras colocamos una mano sobre el corazón, miramos la palma de la otra mano con el brazo extendido; a continuación, cambiamos de posición: la mano que estábamos mirando se desplaza hacia el corazón y miramos la que estaba sobre el corazón. Alternamos suavemente. Este sencillo movimiento nos permite familiarizarnos con nuestras manos y crear un equilibrio entre el corazón, los ojos y las manos (la mayor parte de las neuronas del cerebro están destinadas a la lengua y a las manos).

2.- Segundo movimiento: Se realiza un movimiento circular vertical con los brazos y las manos, desde fuera hacia dentro. Se levantan las manos hacia fuera y se bajan pasando por el centro. Dirigimos nuestra atención hacia el interior (podemos cerrar los ojos), fomentando así la concentración interna necesaria para alcanzar sensaciones de salud, unidad e integridad.

3.- Tercer movimiento: Los brazos y las manos trazan amplios arcos paralelos al suelo, moviéndose horizontalmente desde el exterior hacia el interior. Los abrimos y los movemos hacia fuera, y volvemos a llevar las manos hacia nosotros pasando por el centro. Esto está relacionado con movimientos naturales, como volar, correr o nadar, y se asocia con la mirada hacia el exterior y nuestra relación con el mundo exterior.

4.- Cuarto movimiento: Las manos permanecen firmes en la cintura mientras ambos hombros se mueven hacia atrás y hacia delante, hacia arriba y hacia abajo, y giran. Este movimiento activa los músculos y los huesos de la espalda, el pecho y los hombros, que obstaculizan la energía física si están bloqueados.

5.- Quinto movimiento: La cabeza se mueve hacia delante, hacia atrás y hacia los lados, y gira, sin inclinarse, manteniéndose siempre erguida. La cabeza tampoco se gira al estilo de un «partido de tenis», sino que se produce un movimiento del cuello que hace que la cabeza permanezca estática mientras el propio cuello se mueve. Este movimiento desarrolla, desbloquea y limpia las zonas internas de los nervios y las venas que conducen al cerebro, así como los músculos de la nuca y el cuello. En la mayoría de las personas, esta zona está más o menos bloqueada, pero con la práctica constante se va liberando.

6.- Sexto movimiento: Consiste en realizar los movimientos aprendidos durante la sesión, pero ahora de forma intuitiva e improvisada, guiándonos por las sensaciones internas, sin esfuerzo y prestando atención a la coherencia y el equilibrio de los movimientos naturales. Comenzamos sentados, luego nos levantamos y movemos todo el cuerpo. Esta fase final nos permite conectar con nuestro propio movimiento creativo y enlaza con el propósito superior de toda danza, que es, entre otras cosas, expresar movimientos armoniosos asociados a valores positivos, que prefiguran actitudes cotidianas.

Práctica de los movimientos arquetípicos:

Práctica en grupo: Se pueden realizar en grupo, ya sea en retiros (organizados por la Asociación Cultural Ponterapia), en entornos terapéuticos (hospitales, etc.), en centros educativos, en el ámbito geriátrico, etc.

Práctica individual con el soporte del cd de Tümata disponible en Spotify:

  • 1er movimiento: Hüseyni ney taksimi
  • 2on movimiento: Akkalfak
  • 3er movimiento: Alıp kil mina yaznı + Tan samalı
  • 4rt movimiento: Samaver
  • 5è movimiento: Kaz kanatı
  • 6è movimiento: Açma Terezeni

Danza baksi

Se considera uno de los ejemplos más antiguos de danza tradicional con fines terapéuticos y espirituales. De origen chamánico, hoy en día se practica ampliamente en países como Kazajistán, tanto por adultos como por niños. Simbólicamente, se dice que imita los movimientos del caballo sagrado y representa una conexión con los antepasados. La danza tiene múltiples beneficios psicofísicos y puede practicarse tanto en grupo como de forma individual, incluso sin música, siguiendo la secuencia de movimientos que comparte con los arquetípicos, pero siempre de pie y cruzando los pies, salvo durante la improvisación. En el vídeo que aparece debajo puede verse una sesión impartida en uno de los retiros de la Asociación Ponterapia.

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