ponterapia

ASOCIACIÓN CULTURAL PONTERAPIA

Taller de Sema (danza del giro) (una meditación en movimiento)

TALLERES LARGOS DE SEMA SIN INTERRUPCIÓN ORGANIZADOS POR LA ASOCIACIÓN CULTURAL PONTERAPIA EN LA ZONA DE CATALUÑA HASTA LA FECHA PRESENTE (2021):

3 x 24h

1 x 36h

4 x 3 días y noches

Orígenes: Se dice que el Sema (samâ) es la cura y el alimento del alma. Miles de años atrás los chamanes ya giraban sobre sí mismos en sus rituales sanadores, y todavía lo hacen. Hace más de ocho siglos, Jalaluddin Rumi (Mawlana), el gran poesta místico sufí de origen persa del S. XIII, instauró en Konya (Anatolia-Turquia) esta bella danza giratoria en la forma en que la conocemos hoy, transmitida por las cofradías sufíes mevlevíes hasta nuestros días.

Símbolos: Todo el universo gira. Podemos levantar la mirada y contemplar las galaxias, o nuestro sistema solar, o podemos ir a lo más minúsculo, como los electrones y protones en los átomos, e incluso observar el movimiento helicoidal de las estructuras del ADN... todo gira. La ciencia ha confirmado que la condición fundamental de la existencia es este girar. La danza del Sema imita este movimiento del universo, pues consiste en girar en relación a un centro, en la dirección del corazón, centro de nuestro ser. Pero el Sema tiene también otros símbolos: la mano izquierda mira hacia arriba, hacia el cielo, y la derecha hacia abajo, hacia la tierra, simbolizando que los dones espirituales que recibimos los damos a la humanidad. Establecer una circulación entre el recibir y el dar es uno de los principios de la salud, ya que aquello contrario es el bloqueo y la enfermedad. Otro de los símbolos del giro es que, según el Corán, miremos donde miremos solo veremos el rostro de Dios. I es que, como dice el gran sufí andalusí de Murcia Ibn ‘Arabī (S XII-XIII): "la creencia de que tu y Él son dos cosas separadas es errónea: sólo Dios (Allah) existe.

Dimensión terapéutica: Nosotros utilizamos el Sema como camino de desarrollo espiritual, pero también como terapia; de hecho, ambos aspectos están estrechamente relacionados. El Sema favorece el autoconocimiento, ya que la música y la danza estimulan la audición interior ("samâ" significa literalmente "audición"). Así, por una parte el Sema actúa de espejo donde uno se ve a sí mismo desde la distancia meditativa, cosa que permite la transformación e integración de aspectos difíciles de nosotros mismos, y de otra, los estados extáticos que se consiguen con la práctica continuada producen una profunda transformación, ya que la música y la danza favorecen la expresión de posibilidades latentes en nuestro interior, como el amor o la compasión, así como el acceso al conocimiento superior y esencial. Los sufíes hablan de la unión con el Amado, y toda su práctica se enfoca a este objetivo, y para ello se ayudan de la música y la poesía.