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ASOCIACIÓN CULTURAL PONTERAPIA

Ney

El Ney (o la Nay) es una flauta de caña de siete agujeros. Es un instrumento de viento muy importante y utilizado en la música sufí, ya que evoca profundos sentimientos espirituales. La mayoría de grandes neyzens (intérpretes del Ney) fueron y son también sufíes. En el repertorio musical de la Escuela figuran antiguas partituras compuestas por algunos de estos neyzens

Simbología del Ney:

         El Ney simboliza el proceso de evolución espiritual del ser humano. Sus nudos, cerrados por dentro cuando la caña es cortada del prado, simbolizan las barreras psicológicas que obstaculizan el camino hacia el corazón. El proceso de apertura de estos nudos, cuando se construye el ney, simboliza el proceso de pulimiento del corazón a través de las técnicas espirituales (música, meditación, Sema, etc.). La posición en que se toca simboliza un paso entre la cabeza y el corazón.

El canto del Ney:

         El gran sufí y poeta persa del S. XIII Jalaluddin Rumi (Mevlana) empieza su extensa obra magna de 25.000 versos, El Mathnawi, con un poema introductorio dedicado al ney:

 

          El canto del Ney

 

Escucha la flauta de caña, cómo lamenta al contar un cuento de alejamiento y separación, diciendo: Desde que fui separada del cañizal, mi lamento ha hecho gemir a hombre y a mujer.

Me hace falta un  pecho desgarrado por desunión para poder desplegar la pena del ansia del amor. Todo aquel que es dejado lejos de su fuente desea  que vuelva el tiempo en que estaba unido con ella.

En toda compañía he dejado oír mis notas afligidas, he intimado con los infelices y con aquellos que se regocijan. Cada cual se hizo mi amigo desde su propia opinión, nadie buscaba mis secretos desde mi interior.

Mi secreto no está lejos de mi lamento, más oído y ojo carecen de la luz. El cuerpo no está velado ante el alma, ni el alma ante el cuerpo, y sin embargo a nadie se le permite ver al alma.

Este son de la flauta de caña es fuego, no es viento: quien no tenga este fuego, ¡que nada sea! Es el fuego del Amor que está en la flauta de caña, es el fuego del Amor que está en el vino.

La flauta de caña es la compañera de todo aquel que ha sido separado de un amigo: su canto ha hecho pedazos nuestros velos.


 

Escucha un taksim de ney (extraído del cd. L'Infinit és el destí):

Audio: